Además, hemos descubierto que muchos ayuntamientos ocultan su apoyo a la tauromaquia, escondiendo las partidas económicas debajo de la alfombra de subvenciones indirectas y disimulándolas en enmarañados presupuestos de fiestas. No existe transparencia en este sentido, por mucho que la letra de la ley lo obliga.
Existe una gran opacidad sobre la facturación del sector y la parte de su financiación que proviene de las administraciones. Quieren seguir fomentando la barbarie sin que se note, como si les avergonzara. Gracias a esta investigación, que nos ha costado 3 años de intenso trabajo, conseguimos que medios de referencia como El País, La Vanguardia o ElDiario.es se hicieran eco de esta verdad incómoda.
Con la voz muy firme, diles que BASTA YA. ¡No queremos que sigan fomentando el abuso de animales!
El 22% de los municipios españoles mantienen este tipo de festejos, o lo que es lo mismo: uno de cada cinco. Con la llegada del PP y Vox a los gobiernos locales, tememos un alza en el número de festejos. Con una prisa delatadora, ya han revertido algunas prohibiciones existentes, como los bous embolats y los bous amb corda de las pedanías de Valencia.
No existen cifras oficiales sobre cuántos animales mueren durante estos espectáculos, ni cuántos padecen tras sufrir accidentes. Pero desde AnimaNaturalis estimamos que cerca de 60.000 animales son utilizados cada año. Lo que sí sabemos es que al menos la mitad de las ocasiones en que vamos a documentar estos festejos, presenciamos incidentes que hacen sufrir intensamente a los animales. Eso sin contar con las cogidas y embestidas que ponen en peligro la vida de los propios aficionados.
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